La palabra Evangelio es una derivación del termino griego εὐ que significa bien y el término αγγέλιον que significa mensaje, en fin, significa Buena Noticia. En “El evangelio de Don Pedro Albizu Campos pretendemos narrar la historia de la vida, doctrina y obra de Don Pedro Abizu Campos y la proclamación de su doctrina nacionalista como alternativa ideológica de la nación puertorriqueña. Existen datos biográficos y documentación suficiente como para proclamar la evangelización nacionalista de Puerto Rico que impulsara don Pedro y que se viera truncada por los embates del colonialismo brutal norteamericano que se impuso sobre nuestra patria. Con el encarcelamiento del Maestro y su posterior muerte, producto de ese encarcelamiento, se cerró una de las etapas más profundas y de mayor crecimiento de la lucha por la independencia de Nuestro País. La muerte y desaparición de don Pedro, no sólo castró la lucha de independencia, sino que nos ha sumido en un pantanal de diferencias sectarias, las que pululan como consecuencia toda una multiplicidad de ideologías afines y a su vez lejanas, las que caminan distanciadas de un verdadero entendimiento popular, ideologías las que, a pesar de su razón ideológica, en su mayoría sirven más para engordar el ego de los que las sustentan que como instrumento de liberación. Hoy, a cincuenta años de la muerte de don Pedro, su evangelio sigue vigente, aunque se proscribe su mención dentro de la mayor parte de la izquierda puertorriqueña. Al mencionar la vigencia del nacionalismo nos referimos a un nacionalismo revolucionario y no al nacionalismo apócrifo de la pequeña burguesía de nuestro patio. Como veremos más adelante en este escrito, la diferencias del nacionalismo apócrifo y el nacionalismo proletario es su contenido de clase, ya que ambos apuntan meramente hacia la preservación de la cuestión nacional. La cuestión es la de determinar y poner en perspectiva aquello de nacionalismo para quién y para qué.